lunes, 29 de septiembre de 2014

Trabajos de otra época

Parece que hemos cambiado totalmente de época y ya no se llevan muchas cosas que antaño eran algo habitual. Hoy mientras iba a trabajar he visto desde el autobús a un hombre agachado limpiando los zapatos de un señorito. Estaban en la terraza del hotel Wellington en la calle Velazquez. Parece increíble que algo que antes era de lo más habitual, ahora se convierta en una extrañeza.

El señor, de unos 70 años, miraba al infinito mientras le limpiaban los zapatos. Como si el mundo no fuera con él. Un caballero chapado a la antigua.


Trabajos como limpiabotas, sereno o afilador de cuchillos deambulante, parecen sacados de otra era hoy en día. Es curioso que a pesar de avanzar, todavía se den casos de personas que siguen viviendo en los 50. Gracias a ellos, profesiones que se han quedado anticuadas siguen vigentes.




jueves, 25 de septiembre de 2014

Sueños

Esta mañana he leído una frase que me ha dado que pensar. 'Si puedes soñarlo, puedes hacerlo' Quizá leerlo y asentir es fácil para todos, pero y ¿cumplirlo? ¿Será igual de fácil?

Es sencillo ver las cosas desde fuera, pero cuando te toca a ti cumplir tus sueños nos acobardamos y nos echamos para atrás a la primera de cambio. Es triste, pero cierto. Es complicado conocerse a uno mismo y cumplir todo aquello que nos proponemos. Nos pueden llamar cobardes, y en el fondo muchos lo seremos, pero otras veces no se trata de valentía, sino de saber qué es lo que realmente queremos, de conocernos a nosotros mismos.



Un amigo mío me dijo el otro día: "tus sueños y pasiones no son negociables". Cada vez que lo pienso creo que tiene más razón que un santo. Renunciamos a muchas cosas diariamente, pero si realmente sabes lo que quieres (algo realmente complicado) hay que luchar por ello.

El vértigo que nos impide ser del todo felices es, en el fondo, miedo. Temor a perder lo que tenemos, aquello estable que nos rodea. Pero ¿ese es real realmente nuestro sueño?





lunes, 22 de septiembre de 2014

'La mujer del tupper'




Observar. Es una gozada el poder dedicarle un tiempo a observar lo que sucede a nuestro alrededor. Y repito, me refiero a observar, analizar, no a que algo pase por delante de nuestros ojos y no le prestemos atención. Personalmente cada día me encuentro con personas a las que me encantaría parar y preguntarles por su historia.

El metro, aunque parezca algo rutinario y aburrido, puede proporcionarnos historias increíbles que descubrir y contar. Durante los tres meses que llevo viviendo en Madrid, me he dado cuenta de que, en general, la vida de los trabajadores es una rutina, mientras que la de muchos es una aventura. Hay mucha gente que sube al metro pidiendo algo que llevarse a la boca. Al despertarse cada mañana, si es que han conseguido conciliar el sueño, comienza su aventura personal diaria. No saben si van a conseguir algo para comer, si van a poder dormir o si van a conseguir ser felices, aunque sea unos minutos.

El otro día un matrimonio se subió al metro. Pedían comida. No querían dinero, simplemente algo con lo que poder alimentarse. Vivían en la calle, Dios sabe dónde. Se notaba, por el olor que desprendían, que la ducha pasó a mejores manos... Eran las 10 de la noche y yo volvía a casa después de trabajar. Estaba lo suficientemente cerca para poder ver lo que sucedió. Una mujer, aparentemente de unos 40 años, con la tez morena, latinoamericana, con las manos algo estropeadas, se veía que había trabajado toda la vida... Se agachó y sacó de una bolsa de plástico un recipiente que contenía su cena. Se la entregó al matrimonio. Los ojos del hombre se iluminaron, se encharcaron en lágrimas. En su mirada se veía agradecimiento, dolor, tristeza, vergüenza. Se me encogió el corazón. 'La mujer del tupper' quizá se pegó una hora, previamente, cocinando algo que acabó en el estómago de una pareja muerta de hambre. La satisfacción con la que tuvo que dormir esa mujer, es la que deberíamos sentir todos al final del día.

jueves, 18 de septiembre de 2014

¿STOP?

¿Qué son los impulsos? Siempre me lo he preguntado. ¿Qué te hace hacer algo que un minuto antes no creías ser capaz de ello? Creo que son un cúmulo de nervios que se forman en milésimas de segundo. Una mano que te empuja desde la espalda a levantarte y salir pitando, a bajar del autobús si ves algo que no esperabas.

Hoy he visto a una persona que conocí hace años desde el bus. Por dentro mis nervios gritaban: ¡bájate! Pero mi razón me decía que esa no era mi parada. No me he movido. Cuando he reaccionado, las puertas se estaban cerrando. En ese momento me he arrepentido. ¿Por qué no me habré bajado? Yo siempre digo que entre corazón y razón, siempre corazón, pero hoy, mis nervios me han jugado una mala pasada.





Los impulsos funcionan así. Se parecen a los trenes. Pasan tan rápido que los coges, o lo pierdes...

No sé si volveré a encontrármela, no sé su número, pero tampoco recuerdo su nombre. Era un momento único. Los impulsos son así, únicos.

jueves, 20 de marzo de 2014

“cntxta xfvr”

Mi primer móvil fue un Nokia 3510i, el primer modelo a color que sacaron. Me lo llevaba a escondidas al colegio. Estaba prohibido. Los recreos eran demasiado largos si te quedabas a comer en el comedor, así que el juego del snake te hacía más ameno el tiempo libre. El 11 de marzo nadie jugó con el móvil en el recreo. Los mensajes volaron y el saldo de los adolescentes se agotó mucho más rápido de lo normal. Me atrevo a aventurar que todo el mundo, con un poquito de esfuerzo, consigue acordarse de qué pasos dio aquel día. Yo estaba en el vestuario. Las baldosas color beige envolvían aquel lúgubre lugar. Fumar en el vestuario llegaba a ser una aventura que inundaba los diarios de las niñas por las noches. Ese día el paquete de tabaco tocó fondo, acabó arrugado.

“Mamá, ha habido un atentado en Atocha ¿Alguien de nuestra familia viajaba en el tren?” Ese fue el mensaje de texto que le envié a mi madre. Supongo que utilizaría abreviaturas tipo: “cntxta xfvr” o algo por el estilo. Mensaje totalmente incomprensible para las madres. Al menos para la mía. Por eso quizá no me contestó. “Son de otra época”. O eso solía pensar.

El silencio fue protagonista en aquel recreo. Había mucho de qué hablar y nadie lo hizo. Callarse era la mejor opción. Quizá por ignorancia. Quizá por no saber qué decir. Pero nadie dijo nada. Esa tarde no hice los deberes. La televisión estuvo encendida hasta que llegó la hora de irse a dormir. Esa noche no soñé. Y si lo hice, no me acuerdo.



lunes, 24 de febrero de 2014

Un adiós en una cabina

En las paredes y puertas de los baños de las estaciones de servicio están siempre repletas de mensajes indescifrables. Casi siempre son mensajes de amor. Letras unidas por un corazón: “Pepito ama a Fulanita” o cosas por el estilo. Pero una parada totalmente imprevista en una gasolinera cerca de Soria me cambió ─y no quiero ser melodramática─ la vida. El mensaje esta vez era diferente. Un rotulador morado acompañado de una caligrafía inteligente aconsejaba: “Nunca digas adiós, porque decir adiós significa irse lejos, e irse lejos significa olvidar”. Me quedé pasmada mirando el mensaje escrito en la cabina de teléfono del bar de la gasolinera. ¡Qué profundidad de mensaje para un sitio como ese! En aquel momento no le di tanta importancia, aun así lo escribí en la Moleskine que siempre me acompaña.


Años después, revisando mis notas ─todo buen periodista lo hace para recordar hechos o incluso para empaparse de sus viejos recuerdos─ releí esa frase. Recordé lo que significó para mí y lo que suponía en ese momento de mi vida. Me quedé callada. Quizá demasiado tiempo, o esa fue mi percepción. Comprendí esa frase. Empecé a citarla en alto como si de esa forma se comprendieran mejor las cosas: “Nunca digas adiós, porque decir adiós…”. Volví a quedarme muda. Pasmada. Como la primera vez que la leí. ¿Cuántas veces habremos dicho adiós de forma intencionada para olvidar? Quizá no es eso lo que queríamos, pero lo hicimos. O mejor dicho, lo seguimos haciendo. Despedirse de alguien es doloroso. Siempre lo ha sido. Recordé que mi madre siempre me decía que hay que despedirse con palabras de amor de la gente que quieres. Te quiero. Siempre son sus últimas palabras. Nunca dice adiós.


Las frases en lugares como ese nos dejan marcados para siempre. Aunque mi madre me lo decía, aquella frase en la cabina de teléfono de un lugar desconocido de Soria me hizo darme cuenta de la importancia de no decir adiós. Adiós para perderse. Adiós para irse lejos. Adiós para olvidar.


lunes, 17 de febrero de 2014

Llena de vida

Algunas enfermedades te van matando despacito. Físicamente sigues siendo una persona normal, pero por dentro te vas muriendo poco a poco. Asusta. La enfermedad del Parkinson te hace cada vez más dependiente. Te obliga a necesitar la atención de quienes estén a tu lado. Siempre pensamos “Pobre esta mujer o este hombre que tiene Parkinson”. Pero ¿por qué pobre?


Recuerdo a una señora que entró en la sala de espera de urgencias del hospital Quirón en Zaragoza. Iba en silla de ruedas acompañada de una mujer latinoamericana y un hombre con barba y con un diminuto diamante por pendiente en la oreja izquierda. La mujer, ya de avanzada edad, intentaba tener siempre cerca las manos de sus acompañantes. Ella temblaba. Constantemente. Había momentos que se quedaba sola; su hijo y su nuera (esto lo intuí por los gestos de cariño entre ellos y con la mujer) se alejaban para ir al mostrador a preguntar cuándo iban a atenderles, se acercaban a la máquina de café para reponer fuerzas o se turnaban para salir a fumar. La mujer no dejaba de llevarse la mano derecha a la frente para intentar santiguarse. No lo conseguía. Cuando iba a hacer el segundo paso se bloqueaba y bajaba la mano. Ante la impotencia de no conseguirlo, volvía a intentarlo. Se les veía nerviosos. La mujer agarraba la mano de uno de los dos, del que estuviese a su lado, acercándosela a sus labios para besarla todas las veces que podía. Estaba nerviosa. Su pierna izquierda parecía tener vida propia, se apoyaba en el suelo sin ninguna estabilidad. La mujer a duras penas intentaba recuperar el dominio sobre esta llevándose la pierna lentamente hacia el pecho y abrazándola con ambos brazos. Seguía nerviosa. Creo que no le gustaba el hospital. Los simples gestos que hacía la delataban. Solo le tranquilizaba una cosa: aplaudir, o al menos intentarlo. Un hilo de voz salió del cuerpo lánguido y tembloroso de aquella mujer. Fui incapaz de entender qué decía, pero estaba nerviosa, muy nerviosa. Acabó la frase aplaudiendo con su nuera para tranquilizar esos nervios antes de hacerse las pruebas que estaban deseando terminar.


¡Qué fuerte me pareció aquella mujer! A pesar de sus múltiples problemas le quedaba tiempo para dar gracias a Dios por seguir viva, a dar cariño y acariciar a las personas que la acompañaban. El Parkinson es una enfermedad que te mata lentamente, sin piedad, pero esta mujer estaba más viva por dentro que cualquiera de los que estábamos en aquella sala de espera.

lunes, 10 de febrero de 2014

Llegaban

Poner y sacar la mesa, una práctica que todos detestamos, y no porque sea algo costoso o cansado, sino por vagancia. Lo mismo pasa cuando se acerca la Navidad y toca bajar al desván para recuperar aquella caja cubierta de polvo que encerraste hace un año, en el que puede leerse en el dorso la palabra "Adornos". Desmontar toda la parafernalia navideña pero ¿para qué? En menos de un mes hay que quitarlo todo, volver a llenar esas cajas y volver a bajarlas al desván, o algunos, afortunados, subirlos al altillo. Lo gracioso es que cuando se acerca el puente de la Inmaculada los más pequeños de la casa están ansiosos por cubrirse de polvo y abrir todas las cajas repletas de adornos, bolas y demás artilugios, con o sin sonido, navideños. Pero ¿qué hay del belén? Recuerdo que cuando era una niña lo que más ilusión podía hacerme era idear con mi padre cómo sería la maqueta del belén que íbamos a construir juntos. El mío tenía césped, agua, puentes hechos con  papel de aluminio, decenas de pastores y soldados, el castillo de corcho de Herodes y por supuesto el Nacimiento. Los Reyes Magos, montando a sus respectivos camellos, empezaban su andadura lejos del Portal y cada día lo acercaba unos centímetros para acordarme de que el 6 de enero estaba a un día menos de distancia.




Cada año que pasaba, el belén iba menguando, hasta que en las casas quedaba un simple portal en el que divisabas a la Virgen, a José y al Niño. ¡Quién volviese a la infancia! Ahora todo ha cambiado, cualquier cosa puede llegar a ser un portal de belén si sabes hacerlo bien. Imanes para la nevera en el que que tienen como protagonistas al matrimonio con el Niño, a los Reyes Magos y a un pastorcillo con una oveja entre sus brazos. Otros, más originales, idean un belén con latas de coca-cola con los nombres de los protagonistas: María, José, Jesús y Ángel.




¿Qué ha sido de las viejas tradiciones? Pasar la tarde entera del domingo cantando villancicos, sentados en el suelo, todavía en pijama, desenvolviendo las figuras envueltas en papel burbuja o en periódicos de hace diez años. Ahora cuando se acercan las vacaciones llegas a tu casa y tu madre ya lo ha montado todo, ha decorado un poco la casa y fiesta. Las viejas tradiciones se van consumiendo como un cigarrillo en el cenicero: siempre menguan. ¿Y qué pasa con el árbol? Ahora todo tipo de adornos valen, las bolas y el espumillón siempre están presentes, pero cada año se suman nuevos adornos cutres, como esos abetos que ponen en El Corte Inglés pegados en el regalo de Papá Noel. Las largas tradiciones se pierden. Ya no se reciben felicitaciones de Navidad por correo, las nuevas tecnologías asoman la cabeza más que nunca con mensajes Navideños al Whatsapp. Llegará un momento que tendremos un árbol virtual proyectado en la pared y será algo normal. Nos adaptamos sin preguntarnos por qué a la Nueva Era sin dejar espacio en nuestra vida a las viejas tradiciones.

sábado, 1 de febrero de 2014

Amor sin fechar

Dicen que el amor está en todas partes, que mires donde mires siempre verás a una pareja abrazándose, a un viejecito acariciando la mejilla de su mujer o a un niño agarrando la mano tímida de la niña que ha conocido esa tarde en el parque. Pero si esto es así, ¿por qué dedicarle solo un día al amor? Me hace mucha gracia escuchar cómo presumen mis amigos sobre su dichosa armonía familiar: "Mis padres no han discutido nunca", dicen algunos, otros en cambio ni siquiera se hablan. Qué pena. "¿En tu casa estáis siempre de acuerdo en todo? ¿No discutísnunca?",pienso por dentro. Pues no, no discuten. ¡Qué suerte tienen algunos! En el fondo es una pena, indica una falta de comunicación familiar total. Pero sin duda mi frase favorita es: "Mi padre es un hombre muy romántico, le ha regalado a mi madre unas flores por el día de San Valentín".




¿Solo hay que regalar flores el 14 de febrero? El amor no es eso. Amar (y no voy a citar la mítica frase de Love Story) significa dedicarles tu vida a las personas que te importan, ser detallista con ellos cuando menos se lo esperen, hacer cosas por ellos sin que tengan que pedírtelo, dar tu vida por ellos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin excepciones, como diría mi madre. ¿Qué tiene de romántico ser detallista un día? Si eso es romanticismo, paren el mundo, que yo me bajo. ¿Qué ha pasado con los detalles de antes? El esperar a que la chica cierre la puerta del portal antes de irte a tu casa; el ademán de levantarte de la silla cuando una chica se levanta; el regalar cosas porque sí, porque te importa y quieres agasajarla... ¿Qué ha sido del amor? Ahora tenemos la suerte de poder contar con un día, 24 horas, para demostrarle a la persona que más nos importa todo lo que la queremos. Es un día lleno de sorpresas. 




Pero, chicos, el resto del año ni se os ocurra ser románticos, no vaya a ser que os califiquen de cursis, ñoños o algún apelativo similar. El 14 de febrero. Esa fecha solo nos hace imaginar corazones, bombones, rosas rojas y todo lo que tenga que ver con el amor. Pero ¿quién quiere celebrar San Valentín con alguien que solo se acuerda de ti una vez al año? El 14 de febrero es un día bonito, no digo que no, pero tiene que ir acompañado de los otros 364 restantes, porque como dice la canción Te estoy queriendo tanto de Siempre Así "el amor no puede estar por siempre a nuestro lado, el amor cambia su curso de año en año, el amor viene y se va como las golondrinas y hay que darles de beber amor en cada esquina".



domingo, 5 de mayo de 2013

Secretos y mentiras

“Un viejo refrán dice que nadie es un gran hombre para su mayordomo”. Con estas palabras inicia Carmen Posadas su libro El testigo invisible.
Al leerlas yo me pregunto qué ocurre con nuestros actos cuando nos encontramos en la intimidad de nuestras vidas.
¿Podríamos pasar sin mácula una inspección detallada de nuestra vida privada? ¿De esa vida íntima que solo nosotros y aquellos que conviven con nosotros conocen?
¿Cuántas vidas tenemos?
¿Nuestra vida pública tiene alguna conexión con nuestra vida privada?
¿Somos aquello que aparentamos?
¿Cuántos secretos ampara y esconde nuestra privacidad? 



 
Vivimos en un mundo de apariencias, donde cada uno de nosotros desarrolla un papel establecido, un comportamiento adecuado a aquello que pretendemos proyectar.
¿Qué ocurriría si nos mostramos tal cual somos? ¿Seríamos aceptados por los demás? Quizá ese miedo a no ser admitidos es lo que nos hace comportarnos de una determinada manera.
Lo que ocurre es que queremos que nos quieran y el miedo a defraudar a los demás, si dejamos que aflore la realidad de nosotros mismos, es demasiado grande, excesivamente arriesgado como para ponerlo de manifiesto.


Siempre se nos ha dicho “piensa lo que haces y no hagas lo que piensas” quizá llevados por esto, actuamos de una forma acorde con lo que se espera de nosotros y, quizá, dejamos para la intimidad nuestras miserias.






No hace falta más que observar el miedo que tienen ciertos personajes públicos a que salga a la luz su verdadera realidad. Cuántos contratos de confidencialidad con el servicio son pactados al contratar a alguien que trabaje para ellos, y que graves consecuencias acarrean los secretos revelados sobre muchas personas...
¿Cuántas vidas paralelas desarrollan muchos de aquellos a los que admiramos?
Es posible que si las conociésemos realmente, dejaríamos de hacerlo. De ahí el miedo a que la verdad aflore.




Revisemos nuestras vidas, para que actuemos sin miedo a que nadie que nos rodee en la intimidad, pueda decir nada malo de nosotros. Seamos rectos de conciencia y de actos. No llevemos dobles vidas, no avergoncemos a aquellos que más queremos, dejándoles expuestos a descubrir nuestras miserias… no las tengamos, seamos honestos e íntegros…

Hagamos de nuestra vida una sola verdad que pueda ser expuesta, porque de esta forma ganaremos el respeto de los que nos rodean, y sobre todo, lo más importante, ganaremos nuestro propio respeto. Seamos dignos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Serendipity

"Si está escrito que nos encontremos, entonces nos encontraremos"


Serendipity. Una palabra mágica. Podría traducirse por suerte, azar o destino. Siempre presente en nuestras vidas. Cada día pueden ocurrirnos cosas maravillosas causadas por el azar. Quizá hasta nuestra vida este guiada por el azar. Escogemos un camino u otro según nuestros estados de ánimo y, sin darnos cuenta, nos vemos envueltos en situaciones que quizá nunca habíamos pensado que viviríamos

El director de cine británico, Peter Chelsom, decidió llevar a la gran pantalla en 2001 una película titulada Serendipity. Cuenta la historia de dos personas que se conocen por casualidad y tras pasar unas horas juntos, deciden dejar que el destino vuelva a unirlos, si así es como tiene que ser. Tras 7 años de vidas completamente separadas, y ambos a punto de casarse con sus respectivas parejas, siguen preguntándose si el azar hará que se reencuentren de nuevo.






"Hace mucho tiempo en Etiopía había una reina llamada Casiopea que se creía la mujer más hermosa del mundo entero, y no había nadie en el reino al que no hubiera ofendido la gran vanidad de esa mujer. Hasta que un día metió la pata a conciencia y ofendió a los dioses, no recuerdo que es lo que hizo y a quien ofendió, pero fue un auténtico desastre. Poseidón, el dios del mar, castigó a Casiopea colocándola en el cielo con su trono boca abajo para toda la eternidad, con la falda por los hombros y la sangre subiéndole a la cabeza. Y ahora solo es una constelación. Un montón de pecas en forma de trono. Ella cometió un trágico error y lo pagó eternamente". (Frase de la película)





Casiopea fue castigada por elegir mal los caminos que se le pusieron por delante, tenía todo lo que quería, era una mujer hermosa, tenía mucho poder y todo su reino a sus pies, y aún así decidió escoger mal y retar a los dioses. Por eso, todos nuestros actos derivan en otros, buenos o malos, pero todo lo que hacemos tiene consecuencias. Si te dejas llevar, si dejas que la vida te guie, y te guias por impulsos, quizá fracases, pero los éxitos son fruto de los errores cometidos. A veces hay que actuar siguiendo lo que nos dicta el corazón, y no solo lo que nos suguiere la razón.

lunes, 15 de abril de 2013

'Cuentos desde la diversidad'

A las 19:30 horas de esta tarde, 15 de abril de 2013, ha tenido lugar en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés del Paseo Independencia de Zaragoza, la presentación del libro: 'Cuentos desde la diversidad', coordinado por la periodista y escritora María Pilar Martínez-Barca.


Presentación del libro de cuentos en El Corte Inglés de Zaragoza


Es un honor haber tenido la oportunidad de participar en este proyecto con uno de mis cuentos. A pesar de ser la autora más joven de la publicación, agradezco enormemente a Pilar que me haya permitido formar parte de este estupendo libro. 'Cuentos desde la diversidad' es una recopilación de relatos con una gran variedad de autores que transmiten, a través de ellos, qué es la diversidad funcional, desde distintos ángulos. 

"El presente volumen es una recopilación de relatos de diferentes autores en torno a los más variopintos aspectos de la diversidad funcional: aceptación, rechazo, rabia, temor, sentido del humor, paternalismo, crítica social, superación, amor, pasión, búsqueda de la felicidad…" (María Pilar Martínez-Barca)


Portada del libro en la que aparecen los nombres de los autores


martes, 12 de marzo de 2013

Celos: el virus que mata las relaciones

Celos, ¡que gran palabra cuando se habla de relaciones! Algunos se autoproclaman celosos empedernidos, otros lo son con algunas personas y, después, hay un grupo muy muy reducido que se consideran: no celosos. Pero, ¿por qué hay tan poca gente en este grupo? Los celos están unidos a la confianza. Sí, en tu pareja, pero sobre todo, en ti mismo. 

El amor no significa que haya mariposas volando cada vez que os veis, que te cambies de ropa 25 veces antes de quedar o tengas una sonrisa en la cara constantemente. Amor significa aceptar a una persona con sus defectos y errores. Y chicas, el hecho de que tenga amigas, no quiere decir que vaya a irse con ellas, si lo hace, realmente no merece ni una lágrima, porque no ha sabido ver lo que tenía delante.

No soy nadie para dar lecciones, ni para deciros como ser o actuar, pero os aconsejo que dejéis los celos a un lado, en serio, seréis mucho más felices, mucho más libres, sin preocupaciones. Confiar en la persona con la que compartes tu vida es esencial y, los celos, aunque creáis que no, van en el mismo pack.

viernes, 8 de marzo de 2013

Dios aprieta, pero no ahoga

"¿Tienes la mayonesa? Sí, la mayonesa, esa comida rápida, esa que exprimes y sale. Creo que no hay nada más fácil para hacer. Mezclar la sal, el huevo, el limón, el aceite y bueno, créeme, en comparación es más fácil enamorarte de alguien que nunca pensaste que te gustaría. En realidad, la mayonesa es así, te puede enloquecer de un momento a otro, un instante parece perfecta y al otro, todos los ingredientes son perfectos para hacerla. Pero si logras hacerla, nada más te detendrá."

Esta frase aparece en la película italiana de 'Tre metri sopra il cielo', basada en la novela de Federico Moccia. Es cierto, el amor es así, viene y se va con tanta rapidez que no te da tiempo a darte cuenta. Te gustaría que te hubiese avisado, como una alarma en el móvil o un despertador molesto que te indica que ha llegado la hora. Pero el amor no avisa, se va inesperadamente y te quedas ahí, recordando todo lo que fue, los proyectos que teníais y que nunca serán. Por eso, cuando piensas que nada puede irte peor, se abre una ventana y entra un aire fresco en tú vida que hace que el mar se calme.




Deja entrar a esas personas que llaman a tu puerta, ¿quién sabe? quizá es aquel que nunca pensaste que podría gustarte o que ni siquiera te habías planteado. Hay que estar atento a lo que nos rodea porque a veces, de repente, algo puede alegrarte el día.

jueves, 7 de marzo de 2013

Búsqueda de libertad bajo regímenes opresores


Miles de personas han perdido la vida, durante la primavera árabe, defendiendo la libertad de su pueblo


La revolución democrática árabe o primavera árabe tiene lugar en países principalmente del norte de África. Estas protestas empiezan en el 2010, los habitantes de estos países árabes se manifiestan en contra de gobiernos autoritarios y corruptos y exigen democracia y libertad. Hasta el día de hoy han caído algunos de los regímenes dictatoriales que llevaban décadas bajo el mandato de presidentes autoritarios con gobiernos absolutistas y represivos, como es el cruento caso de Libia que carga con unos 50.000 muertos a su espalda, o actualmente el de Siria que continúa, y parece que va en camino de ganar la batalla a Libia en número de muertos. La ONU estima que debe haber alrededor de unos 30.000 muertos desde que comenzó la guerra. Esta cifra no es exacta debido a la imposibilidad de entrar en el país, afirma el periódico La Capital de Argentina.

Muchos otros países se han visto involucrados en estas revueltas, como es el caso del Sáhara Occidental, detonante de la primavera árabe, Túnez, Egipto o Yemen.

Muchas personas han ido perdiendo la vida en estos conflictos, miles de personas han muerto defendiendo lo que para nosotros es justo: la libertad. En las protestas en Túnez, cuenta la CNN de México, al menos 300 personas murieron y alrededor de 700 resultaron gravemente heridas. Todo comenzó por la inmolación de un vendedor de fruta, y a partir de ahí la gente empezó a hacer demostraciones masivas. Gracias a estas revueltas, el presidente Ben Ali renunció a su cargo en enero de 2011 dejando al pueblo tunecino disfrutar de su libertad.

La primavera árabe se extiende, y otros países siguen el ejemplo de Túnez. Egipto por ejemplo logra derrocar a su presidente, Hosni Mubarak, en febrero de 2011, tras 18 días de rebelión. Pero estas revueltas populares, a pesar de que a la larga lograron su principal objetivo, se llevaron a su paso a unas 365 personas que luchaban por la democracia y alrededor de 10.000 heridos, que fueron atendidos en hospitales gubernamentales, centros sanitarios y en centros médicos de campaña instalados en todas las provincias del país, informa Intereconomía.
Yemen es otro de los países afectados por esta primavera árabe y se suman unos 270 muertos a la lista de fallecidos desde que comenzaron estas revueltas. Los yemenís se levantaron y protestaron contra los 33 años de dictadura del presidente Alí Abdalá Salé que gobernaba bajo un régimen autocrático.

GDEIM IZIK: la bomba que movilizó al resto de países

Pero el gran detonante de la primavera árabe se dio en el Sáhara Occidental. Tras la invasión del pueblo marroquí, unas diez familias saharauis decidieron abandonar la ciudad de El Aaiún, el 9 de octubre de 2010, y retirarse con sus jaimas formando un campamento al que llamaron GDEIM IZIK. A los pocos días se fueron uniendo más y más familias hasta llegar a un total de 20.000 personas.

La carretera que llevaba al campamento, entre El Aaiún y la ciudad de Smara, estaba controlada por el ejército, la germandería y la policía marroquí, obstaculizando el paso a los recursos y a las personas que quisieran acceder a GDEIM IZIK. Estas eran intimidadas con piedras e incluso algunas fueron tiroteadas, falleciendo o quedando heridas gravemente.

Mohamed Lamin Mohamed Beshri, activista en lucha por los derechos humanos, cuenta en un documental para thawra, iniciativa activista que denuncia los derechos humanos en el Sáhara Occidental, que el objetivo de este campamento no era otro que luchar por la libertad del pueblo saharaui. Querían intentar parar el expolio masivo de los recursos del Sáhara Occidental que llevaba desde 1975, y cuyo único beneficiario era el ocupante marroquí.

GDEIM IZIK tenía constantemente contacto con el Gobierno marroquí a través del Comité Organizador del campamento, pero esto no solucionó absolutamente nada, ya que las propuestas marroquíes no eran contempladas por los saharauis.

“Cuando se encontraban con los coches de la gente del campamento, aceleraban y se marchaban rápidamente, evitando cualquier contacto con nosotros” acusa indignada Hedeidhum Laarussi, primera mujer en montar su jaima en el campamento, a la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental).

Varios días antes del desalojo, el gobernador de El Aaiún intentó entrar en el campamento con un séquito de militares y policías para negociar con los saharauis, pero estos no se lo permitieron. Este rechazo supuso el cierre de la carretera que unía el campamento con la ciudad. GDEIM IZIK quedó totalmente aislado tanto para las personas que querían acceder a él, como a los suministros para poder subsistir.

Un buen día, en el mes de noviembre, los saharauis vieron que el campamento estaba rodeado de ambulancias, camiones cisternas y antidisturbios, esto les llamó la atención pero no hizo que huyeran. Esa misma noche, alrededor de las cinco de la mañana, los marroquíes empezaron a tirar bombas de gas lacrimógeno, balas de goma y balas reales. Los hombres saharauis sacaron a sus mujeres y a los niños del campamento mientras lo defendían tirando piedras contra los asaltantes.

Cuando los saharauis de la ciudad de El Aaiún se enteraron de que GDEIM IZIK había sido arrasado, salieron a la calle, quemando y rompiendo todo aquello que pertenecía al Estado marroquí. La ciudad estaba vacía, no había ejército para protegerla. Durante dos horas los saharauis consiguieron liberar el Sáhara, quitaron todas las banderas marroquíes. Pero esta libertad llegó a su fin cuando llegaron las tropas marroquíes a la ciudad.

Los marroquíes que vivían en El Aaiún fueron llamados por el ejército marroquí diciendo: “marroquíes, salid a por los saharauis, nos quieren echar de nuestra tierra”, estos salieron con palos y espadas asaltando las casas de los saharauis.

Tras el asalto a GDEIM IZIK se dieron alrededor de 200 detenciones entre hombres y mujeres. Los llevaron a la cárcel y allí recibieron toda clase de torturas con palos, cuerdas, sillas y cables eléctricos entre otros utensilios. Muchas de estas personas hoy en día cuentan que este hecho marcó su vida, que son personas distintas, antes y después de GDEIM IZIK.

“Fue un exilio en nuestro propio territorio”, cuenta Mustafa Ahmed, activista por los derechos humanos. “El ver como todo ha seguido igual nos ha hecho darnos cuenta de que eso no va a hacer que cambien las cosas, pero esa pérdida de toda esperanza es lo que nos lleva a la libertad, porque la vida de los pueblos es mucho más larga que la de los dictadores que la oprimen”

Los medios de comunicación dieron por sentado que el comienzo de la llamada primavera árabe tuvo lugar con el conflicto de Túnez. Pero esto no es así, GDEIM IZIK marcó un antes y un después para todas estas personas que luchaban únicamente por conservar sus raíces, su dignidad y sobre todo la libertad de la República Árabe Saharaui Democrática.

COMERCIOS vs TITANES

María Requena Juan
Carmen Guitián García de Parada

Pamplona cuenta con una oferta comercial de 2.726 establecimientos. Dentro del casco antiguo y del ensanche se concentra el 67 % del total de los establecimientos de la ciudad. Pero muchos de estos pequeños comercios viven la crisis viendo peligrar sus negocios. La antigüedad y la especialización de estos comercios hace que se vean incapaces de luchar contra el negocio en Internet y las grandes superficies como por ejemplo El Corte Inglés, inaugurado en octubre de 2005.

“Veo peligrar mi negocio, las grandes superficies hacen daño y no se está haciendo nada para incentivar a la gente a comprar”, afirma angustiado Edorta Abinzano, propietario de Radio Far, un pequeño negocio en el que vende radios, mp3 y otros artículos tecnológicos, sita en la Avenida Conde Oliveto número 2.  Abinzano afirma que ha medida que ha ido avanzando la crisis ha habido una gran disminución de ingresos. Años atrás no le importaba hacer pedidos grandes y quedarse con existencias, ahora pide lo justo para no quedarse con nada, o por lo menos intentarlo. Los pedidos a sus proveedores han disminuido hasta un tercio. “Mándame, ya se venderán”, esta frase, que indica una cierta tranquilidad económica, ya no es apta para el ambiente que se respira en Radio Far.

“El Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra no dan nada, más bien quitan. En lo único que piensan es en ellos mismo y en los grandes, en el pequeño piensan más bien poco. Si verdaderamente pensasen en nosotros, Pamplona no estaría como está a nivel de locales cerrados”, cuenta indignado el vendedor de radios.

Actualmente, los habitantes de Pamplona han perdido la ilusión de comprar. Antes los clientes al ir a las tiendas preguntaban por los productos, a pesar de no comprar nada. Los comerciantes se quejan de que ahora ni siquiera preguntan, por eso las ventas se han visto tan perjudicadas. “Si no se pregunta, no se vende”.

“En su día nuestra querida alcaldesa, hoy presidenta, puso ese 'monstruo'-refiriéndose al Corte Inglés- porque según ella se iban todos a Zaragoza a comprar en vez de quedarse aquí”. El comerciante considera que tienen que primar las compras que se realizan en Pamplona, en vez de pensar en los clientes que se van a otras ciudades. Deberían potenciar el consumo en la ciudad, y pensar que creando estas grandes superficies en el centro de la ciudad se dan 400 puestos de trabajo, pero hacen que lo pierdan 1200 personas.


Edorta Abinzano, tras una larga jornada laboral, cierra su pequeño establecimiento




Ante la necesidad de un salvavidas para su comercio, Edorta Abinzano, forma parte de la asociación del área comercial del Ensanche, cuyos objetivos se centran en apoyar a los pequeños comercios de manera unificada y luchar con las empresas para cubrir sus necesidades diarias. La gerente de esta asociación, Amaya Villanueva, asegura que es necesario hacer más fuerza para defender los derechos del comercio ante las instituciones, intentar apoyar a todos los comercios, cada uno en lo que necesite, y dinamizar la zona comercial, creando aparcamientos gratuitos para incentivar a la gente a comprar por el centro de la ciudad y que no se vayan a los centros comerciales. “Debido a la mala situación económica del Ayuntamiento, no hay presupuesto para esto, pero seguimos insistiendo”. La gerente también ha asegurado que esta insuficiencia económica les lleva a aceptar que estas Navidades no van a poder realizar actividades, solo podrán apoyar a las que realice el Ayuntamiento de Pamplona. “Ahora andamos con la soga un poco al cuello”.

Amaya Villanueva afirma que el ir de compras por el centro histórico es una experiencia diferente, porque vas paseando, te tomas algo en una terraza, entras en diversas tiendas o te encuentras con un amigo, Es recuperar viejas costumbres como dar paseos, las relaciones humanas de las ciudades, el estar al aire libre etc.


Amancio Ortega Street

Zara, Massimo Dutti, Ulanka, Bershka, Uterqüe, Pull and bear, Zara Home o Stradivarius son algunos de los negocios de Inditex que llenan la Avenida de Carlos III, una de las calles más transitadas de la ciudad. Son tiendas muy repetidas, que dejan de lado a los pequeños comercios más tradicionales que se sitúan en las perpendiculares o paralelas a la avenida. Los ciudadanos al obcecarse con estas tiendas, pierden la oportunidad de poder entrar en tiendas con más encanto, con un perfil más diferenciado. La asociación quiere potenciar la venta en estos pequeños comercios ya que los clientes recibirán una atención más personalizada. Por otro lado, los comerciantes quieren saber cuáles son las calles del futuro por las que transitarán los peatones el día de mañana. La asociación del área comercial del Ensanche pidió a unos arquitectos y especialistas en comercio humano que averiguasen qué calles, en el futuro, iban a ser las más transitadas. De esta forma los pequeños comerciantes, podrían cambiar de lugar su establecimiento, aunque esto suponga la pérdida de la inversión del local en el que están. 


Amaya Villanueva, gerente de la asociación, en su puesto de trabajo


“El plan de estudio lo pedimos en verano de 2011, y todavía no han contactado con el arquitecto, excepto un par de veces. No sabemos cuando van a empezar, todavía no nos han contestado nada en claro”, sostiene la gerente.

Hasta que este proyecto no de frutos, las asociaciones del área comercial solo pueden recomendar a estos pequeños comerciantes que se introduzcan en el mundo tecnológico: redes sociales, anuncios, compra y venta por Internet, etc. La verdadera competencia está en Internet, más que en las grandes superficies, hay mucha variedad de precios y más oferta. A pesar de esto Villanueva afirma que los comerciantes más veteranos no están dispuestos a meterse en este ámbito, ya que tienen el local pagado, un pequeño margen para vivir y no necesitan innovar a estas alturas.


Pre-jubilación

Mario Goñi Cana y su mujer son dueños de la joyería J.L.Goñi, sita en la calle Estafeta número 39. La tienda con 65 años a sus espaldas está a punto de cerrar sus puertas, ya que a la pareja no les queda mucho para jubilarse. Por esta razón la crisis no les afecta de la misma forma que a otros pequeños comercios. “Nos lo estamos tomando de otra manera, si no estuviéramos a punto de retirarnos, vería peligrar mi negocio, ya que los ingresos han disminuido en un 50% los últimos años”.

La abuela de Ana Ezcurdia también abrió hace 65 años una pequeña zapatería, a la que llamó Calzados July en la calle Sancho El Mayor número 8. A diferencia de los joyeros, la zapatería sigue vigente y con ganas de continuar con el negocio familiar gracias a su nieta que sigue abriendo las puertas a madres primerizas, niñas que van por primera vez al colegio, e incluso universitarias que se asoman al escaparate para ver si su talla de pie se encuentra en una tienda, aparentemente para niños.
Este pequeño comercio ha intentado promocionarse a través de Facebook a pesar de que esto no ha hecho que incrementaran sus ventas. Ana cree que su clientela le es fiel. “Son clientas de toda la vida, es una tienda que tiene su historia, la gente la conoce y son clientes comunes que pasan de generación en generación”. 


Calzados July, tras 65 años vendiendo zapatos, sigue atrayendo a clientes


Nuevos tiempos: nuevas tecnologías

Pero en Pamplona no solo existen comercios antiguos, transferidos de padres a hijos, e incluso de abuelos a nietos. Los jóvenes vienen pisando fuerte con ideas nuevas y muy innovadoras, como por ejemplo una tienda especializada en quesos, una zapatería de tallas muy pequeñas o muy grandes, es decir, ideas que hasta ahora no se habían puesto en práctica.
Los pequeños comercios más veteranos, ante la llegada de estos nuevos comerciantes, se han visto acorralados. La gerente Amaya Villanueva, hace hincapié en que es necesario que los negocios más maduros sean conscientes de que actualmente el negocio en Internet es muy útil y cada vez es más frecuente comprar de esta forma, ya que la gente al salir de casa, no solo realiza compras en las tiendas premeditadas, sino que gasta en otras muchas cosas. Si compras por Internet solo gastas en lo que necesitas. Por esta razón, las asociaciones intentan inculcar en los comerciantes que adentrarse en las nuevas tecnologías solo puede traer cosas buenas, a nivel de ventas y promoción.


Olentzero, sita en la calle Estafeta número 42, es un claro ejemplo de negocio que ha sabido utilizar los nuevos medios para incrementar sus ingresos. El negocio está especializado en productos típicos de Navarra: regalos, artesanía, delicatessen, souvenirs, bordados, trajes regionales, etc. La encargada de la tienda, Maider López, cuenta que desde el primer día que abrieron están en las redes sociales y crearon una página web (www.olentzeroa.com). Gracias a esta, en la que se vende bastante, han podido compensar la bajada de ingresos que ha sufrido la tienda, un 5% menos que el año pasado. “Somos de los afortunados, según he hablado con otros comerciantes, ellos están mucho peor. Creo que todavía no veo peligrar mi negocio, pero como esto siga así mucho tiempo, tendré que cerrar”, sostiene la encargada.


El Ayuntamiento de Pamplona ofrece dos tipos de ayudas. En primer lugar si el comerciante quiere hacer una obra pequeña en su local, el gabinete técnico del Ayuntamiento le asesora y analiza qué tipo de ayuda puede darle. Por otro lado, un comercio puede recibir, por parte del Ayuntamiento, una subvención si realiza una inversión considerable, alrededor de 20.000 euros, en su local.

Maider López es miembro de la asociación del área comercial del casco antiguo y cuenta que, así como la del Ensanche está más favorecida, ellos no reciben ningún tipo de subvención o ayuda. “A día de hoy, desde hace cuatro años, no se ven luces de Navidad en el casco antiguo, porque no hay dinero. El Ayuntamiento de Pamplona ha recortado las subvenciones que se daban a la asociación de comerciantes del casco antiguo. Se nota que el Ayuntamiento no dispone de medios económicos, lo poco que hay lo tenemos que pagar nosotros, los comerciantes”, protesta la encargada.

Olentzero, a pesar de ser una tienda muy especializada y dirigida a un público muy concreto, tiene la gran suerte de vender a lo largo del año. Sus ventas se ven incrementadas en Navidad, con la venta del traje regional y en San Fermín, ya que el turismo es mayor. “Sí que es cierto que el turismo ha disminuido y el tipo de turista ha cambiado. Antes un americano, con el dólar, gastaba mucho dinero y eran los ‘reyes del mambo’, ahora nuestros mejores clientes son los de casa, los de toda la vida”, recuerda Maider López.


El postre

Pero los pequeños comercios no se rinden. Seguirán compitiendo contra las grandes superficies y las ventas por Internet. Para estos negocios El Corte Inglés es un cáncer, y ellos mismos se autodefinen como la metástasis, que son devorados por una gran superficie que llegó al centro con la esperanza de aumentar el comercio.

Esta desesperación de los pequeños comerciantes, que veían que su negocio ‘se iba a pique’, hizo que se concienciaran de que debían hacer algo por salvarlos. Las asociaciones de ayuda a estos negocios se pusieron manos a la obra, intentando, a través de actividades y campañas, promocionar estos pequeños rincones en los que se ofrecía al cliente un producto más especial y exclusivo. (http://vimeo.com/53156652 )

Los 35 euros que pagan, los comerciantes, por hacerse socios de la asociación del área comercial de la zona a la que pertenecen, sirven para crear un vínculo entre ellos, ser ‘una piña’. Juntos luchan para potenciar el comercio de toda la vida, el que te ofrece una mayor especialización y una atención más personalizada. Las grandes superficies están dirigidas a la comodidad del ciudadano, pero así dejamos de lado las oportunidades que nos brinda el ‘ir de compras’ por el centro histórico.



"El amor viaja en autobús"


María Pilar Martínez Barca vive en Zaragoza. Es una escritora, poeta y doctora en Filología Hispánica de 49 años. Se considera a sí misma una persona cabezota y luchadora respecto a los temas referidos con su discapacidad, es paralítica cerebral. Habitualmente escribe para el Heraldo de Aragón y para la revista Humanizar. Es autora de varias publicaciones como "Epifanía de la luz", "Historia de amor en Florencia", "Flor de agua", y " La manzana o el vértigo", entre otras. 



- En los años sesenta, en una España muy poco mentalizada con los temas de integración, ¿se sintió muy alejada del resto de sus compañeras?
- Yo en los años 60 no tenía compañeras, estudiaba en casa gracias a la ayuda de mis padres y gracias a Auxilia (Asociación de ayuda a personas discapacitadas) puede sacarme los estudios primarios y el graduado escolar. Más tarde con INBAD (Instituto nacional de bachillerato a distancia) pude hacer bachillerato y COU. Cuando llegué a la universidad siempre me sentí como una persona más entre mis compañeros.


- Para aquellos que muchas veces nos hundimos ante los escollos que aparecen en nuestras vidas, usted es un ejemplo a imitar. ¿De dónde sale su fuerza?
- No soy ningún ejemplo a seguir, soy una persona más con limitaciones. Yo pertenezco al Foro de Vida Independiente y desde ahí tratamos de cambiar el nombre de discapacidad por el de diversidad funcional, ya que todos somos diversos, nadie es un ejemplo porque todos somos diferentes cada uno con su dificultad. Por esta causa sí puedo considerarme una luchadora.
La fuerza está en el interior, yo la saco porque soy creyente de Dios y gracias a Él y a la literatura tengo fuerzas para seguir adelante. En mi opinión creo que tengo una misión a través de la literatura y a través de divulgar que somos diferentes ya que tenemos derecho a la vida. Mi madre siempre me decía: "tú te crees una salvadora" y me criticaba por ello. Recuerdo que una vez escuché en la radio que los presos en los campos de concentración aguantaban más y tenían más fuerzas porque consideraban que estaban allí por una misión, para transmitir al mundo sus experiencias en ese lugar.


- ¿De dónde partió su vocación para estudiar Filología Hispánica?
- En Auxilia una profesora me daba clases en un aula colectiva con cinco alumnos diversos que no habíamos podido estudiar en cualquier clase. Allí mismo impartían una especie de tutorías de arte e historia. Fue Carmen Sender (profesora que impartía la tutoría) la que me influyó en estudiar filología, a pesar de que la historia no me gustaba nada.

- ¿Qué lugar ocupa la poesía en su vida?
- Desde pequeña me entusiasmaba la poesía, y todavía no he podido dejarlo. Empecé a escribir poesías de cumpleaños a los 6 o 7 años. A los 12 decidí que quería ser escritora, a pesar de que mis poesías eran muy malas. Aprendí a escribir poesías en COU. Me apunté a un cursillo de iniciación a la poesía impartido por Rosendo Tello. En el taller le dábamos nuestras poesías anónimas y él nos las devolvía corregidas con nuestro nombre escrito. Las mías siempre estaban tachadas en rojo. Recuerdo un día en especial que salí del cursillo muy enfadada (se ríe). Había algunos alumnos que no aguantaban tanta presión y abandonaban, ya que él era muy estricto. Un día el profesor cogió una de mis poesías y le dijo al resto de los alunmos que yo tenía madera, así que dos años después formamos un pequeño grupo para que Rosendo nos diera unas clases “particulares”. De este curso salieron grandes poetas. Llegó un momento en el que yo me veía atada porque solo escribía lo que él me decía, así que decidí escribir por mi cuenta, ya que la técnica ya me la había aprendido. Dicen que escribir poesía es como pintar, primero hay que seguir una técnica y después dejarse llevar por tu estilo. También la comparan con el piano, ya que todo el mundo se pone a tocar (o a escribir en este caso) sin haber aprendido antes.


- En "Epifanía de la luz" describe sus experiencias infantiles y adolescentes, ¿cuál de ellas le marco más?
- Me cuesta mucho elegir una en concreto, pero posiblemente sería las veces que estaba en casa con mi madre y con mis tíos, pasaba mucho tiempo con ellos porque estudiaba allí. Hay un poema muy especial en “Epifanía de la luz” dedicado a mi tío Fermín, estaba mucho tiempo conmigo.

- He leído que usted descubrió que la cebolla y el pan también hablan de amor. ¿Podemos encontrar el amor en casi todas las pequeñas cosas que nos rodean?

- Sí, el amor está en todos los sitios, esto es tan evidente que no sé ni como contestar. Yo conocí a Jesús en un viaje, encontré el amor allí, en un autobús. El amor viaja en autobús. El amor podemos encontrarlo en las cosas cotidianas, el amor está en todos lados, en cualquier acto o acción.

- "La manzana o el vértigo" está dedicada a su gran amor, Jesús Alba, ¿cómo ve el amor en estos tiempos donde triunfa el desamor?

- No es verdad, no triunfa el desamor. El amor es una de las fuerzas que nos mueven. ¿Cómo va a haber desamor si el amor nos mueve y nos hace vivir?. Existe la comodidad, la gente va a lo cómodo. Tener una pareja o tener hijos no es cómodo, por eso las parejas se rompen, pero esto no es desamor.

- En su obra aparecen "Las verdaderas víctimas sin historia". ¿Quiénes son?

- Son aquellas personas que no tienen historia. Hay muchas víctimas de terrorismo, pero sus nombres aparecen en los periódicos; en cambio hay víctimas anónimas como las mujeres maltratadas o diversos funcionales maltratados o bien los niños que no llegan a nacer. Esta gente, estas personas son anónimas y son víctimas, ya que están sufriendo y nadie sabe quienes son.

- De vez en cuando colabora con la revista Humanizar, ¿qué supone para usted este trabajo?

- Muchas cosas, aquí defiendo que los diversos somos iguales y que somos capaces igual que el resto. En la revista tengo una página para hablar de discapacidad, hablo sobre la fuerza que tenemos cuando hay límites. Esto es igual que una goma, cuando la estiras mucho se puede romper o dar mucha fuerza. La muerte es el límite que todos tenemos.

- Ganó el premio Tiflos de Periodismo de la ONCE en la modalidad de Prensa Escrita por sus artículos y reportajes de 2008 en El Heraldo de Aragón y la revista Humanizar, ¿Qué significó este reconocimiento dentro de su carrera?

- Supuso una gran alegría y me dí cuenta de que tenía que seguir. Si te quedas en el premio, te estancas. Esto debe ser una anécdota comparando con todo el trabajo que hay que hacer.

- ¿Cuál es su próximo reto profesional?
- Estoy terminando una novela titulada “Las tres en raya”. Habla de tres generaciones que se reúnen.


- ¿Qué consejos daría a los estudiantes de periodismo que van a graduarse en los próximos años?
- Ninguno, ¿quién soy yo para dar consejos?. Les diría que estudien y que como periodistas intenten decir la verdad, ya que el periodismo está muy politizado.